Esta es una de esas mezclas que te conquistan desde el primer momento. Solo con verla ya te transportas: verdes profundos, rojos que brillan, marrones tierra y toques blancos y dorados que parecen sacados de un cuento de hadas. Y el sabor no se queda atrás. Esos toques apanelados le dan una dulzura especial, casi nostálgica, que se mezcla perfectamente con sabores de frutos rojos y morados que realmente te hacen sentir como si estuvieras caminando entre árboles antiguos. Lo increíble es cómo llena la boca de forma tan delicada pero tan completa. Es de esas infusiones que no olvidas, que se quedan grabadas en tu memoria y te hacen volver una y otra vez.